Mercados Persas

El comercio ambulante ha sido una actividad protagónica en la historia del barrio. En 1929, tras las consecuencias económicas de la crisis, múltiples personas utilizaron sus calzadas para vender productos de segunda mano.

 

Principalmente en torno a las calles Víctor Manuel y Bío Bío se generó un mercado persa al aire libre, caracterizado por la venta de objetos como herramientas, ropa, antigüedades y libros.

 

Con la crisis económica de 1982 parte de los galpones que quedaron sin uso productivo tras el cierre del Matadero, fueron cedidos por la municipalidad a pequeños comerciantes. 

Tal acto intentó formalizar el auge del comercio informal en el sector. Ya a mediados de la década de los noventa, se logró acondicionar otros galpones pertenecientes a antiguas fábricas textiles y curtiembres, para el establecimientode cooperativas de persas que hasta la fecha reúne a más de 4.500 pequeños locales.

 

Hoy se suma a la oferta inicial, una gran cantidad de establecimientos gastronómicos, mueblerías y tiendas vintage, que en su conjunto lo convierten en uno de los centros comerciales más importantes de la ciudad de Santiago.