Club Matadero y Factoría Santa Rosa

El matarife, y en general los trabajadores del sector, se caracterizaron por ser hombres vividores y amantes de la bohemia popular. Dada la ausencia de grandes frigoríficos se debía trabajar seis días a la semana, labor que era muy bien remunerada. Gran parte de sus ingresos eran consumidos en múltiples lugares de diversión en los alrededores del Matadero, al ritmo de la cueca, junto con los deleites gastronómicos de la comida y bebida típica del valle central.

 

Un intento de recuperar la tradición bohemia de la zona es el Club Matadero, centro cultural especializado en la cueca brava. Se encuentra emplazado en lo que fueron las dependencias de la Fábrica de Tejidos Musalem S.A. (1945), específicamente en lo que eran sus salas de venta y oficinas. En él se realizan talleres de cueca, poesía y música criolla latinoamericana.

 

Además, algunos fines de semana se organizan cuecazos con los más destacados grupos de Santiago, como Los Porfiados de la Cueca, Las Niñas, Los Republicanos de la Cueca, entre otros.

 

Su escenario ha visto pasar a grandes cultores como al recientemente fallecido Luís Araneda, mejor conocido como el Baucha. A sus cinco años de vida se ha convertido en uno de los centros más importantes y reconocidos del movimiento cuequero de Santiago.

 

Cabe mencionar que, dentro de las mismas dependencias, existe de otro espacio cultural: la Factoría de Arte Santa Rosa. Inaugurada en noviembre de 2010 por Carolina, René, Felipe y Fernando Musalem, familiares directos de Elías Musalem, el fallecido fundador de la industria textil.

 

Consiste en un lugar destinado a la exposición de artes visuales y diversas actividades culturales.

 

Un espacio abierto y gratuito que busca divulgar diferentes expresiones  artísticas que coexisten en la ciudad. Junto al Club han sido protagonistas en la revitalización del carácter cultural al barrio.